Cuando pierdes un diente, el problema no es solo estético. El hueso de la mandíbula empieza a perder densidad, los dientes vecinos se desplazan y la masticación cambia de forma que puedes notar en la mandíbula, el cuello e incluso la postura. Un implante dental es la única solución que reemplaza la raíz del diente por completo, deteniendo ese deterioro y devolviendo una función masticatoria que se siente natural.
En Clínica Doctores Romero llevamos colocando implantes desde antes de que la mayoría de las clínicas de Madrid abrieran sus puertas. Con más de 81 años de historia y dos generaciones de implantólogos, hemos visto evolucionar la implantología desde sus primeros prototipos hasta los sistemas que usamos hoy. Esa trayectoria no es un dato decorativo: significa que cada caso que llega a nuestras consultas se evalúa con una perspectiva que solo da haber colocado más de 5.000 implantes.
Si estás valorando implantes dentales en Madrid, esta guía responde las preguntas que realmente importan: qué son exactamente, cuántos tipos existen, cuánto cuestan, cómo es el proceso y qué puedes esperar durante la recuperación.
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Un implante dental es un tornillo de titanio que se coloca dentro del hueso maxilar o mandibular, en el espacio que ocupaba la raíz del diente perdido. Ese tornillo funciona como ancla: sobre él se fija una corona, un puente o una prótesis completa que sustituye la pieza visible del diente.
El titanio es el material elegido por la inmensa mayoría de implantólogos por una razón concreta: es biocompatible. Cuando el implante se integra en el hueso (un proceso llamado osteointegración), el organismo no lo rechaza. El hueso crece literalmente alrededor de la superficie del titanio, fijándolo con la misma estabilidad que tendría una raíz natural.
Ese proceso de osteointegración es lo que diferencia un implante de un puente convencional. Un puente se apoya en los dientes vecinos, que hay que tallar para hacerlo. Un implante no necesita tocar ningún diente sano: se sostiene por sí mismo, como lo haría un diente natural.
Los implantes dentales están indicados para cualquier adulto que haya perdido una o varias piezas dentales y cuente con suficiente densidad ósea para soportar el titanio. No existe una edad máxima para colocar implantes: el límite lo marca la salud general del paciente, no su fecha de nacimiento.
Hay situaciones que requieren un estudio más detallado: pacientes con diabetes no controlada, fumadores habituales o personas que han recibido radioterapia en la zona maxilofacial. En estos casos, el tratamiento sigue siendo posible en la mayoría de los casos, pero el plan se ajusta a las condiciones específicas de cada paciente.
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No todos los implantes son iguales, ni todas las necesidades se resuelven con el mismo sistema. Dependiendo de la cantidad de hueso disponible, del número de piezas perdidas y del estado general de la boca, el Dr. Carlos Romero puede plantear distintas opciones.
Es la solución más sencilla cuando falta un solo diente. Se coloca un implante y sobre él se monta una corona individual. No se toca ningún diente vecino y el resultado es indistinguible de una pieza natural.
Cuando faltan varios dientes seguidos, no hace falta poner un implante por cada pieza. Con dos o tres implantes como pilares se puede rehabilitar un tramo completo de cuatro o cinco dientes mediante un puente fijo.
El sistema All-on-4 permite rehabilitar una arcada completa (todos los dientes superiores o inferiores) con solo cuatro implantes. Los dos implantes delanteros se colocan en posición vertical y los dos posteriores se inclinan para aprovechar el hueso disponible sin necesidad de injertos óseos.
Es una técnica especialmente útil para pacientes que han perdido muchos dientes o llevan años con una prótesis removible y quieren una solución fija con un tiempo de tratamiento más corto. En muchas ocasiones se puede colocar la prótesis provisional el mismo día de la cirugía.
El implante cigomático se utiliza cuando el hueso del maxilar superior es tan escaso que ni siquiera el All-on-4 ofrece suficiente sujeción. En lugar de anclarse en el hueso maxilar, este implante se fija en el hueso cigomático (el pómulo), que tiene una densidad y un volumen mucho mayores.
Con implantes cigomáticos se pueden rehabilitar arcadas completas en pacientes con pérdida ósea severa sin recurrir a injertos de hueso, reduciendo el tiempo de tratamiento de meses a un único procedimiento quirúrgico. No es una técnica para todos los casos: se reserva para situaciones de reabsorción ósea avanzada y requiere un cirujano con experiencia específica.
Funciona bajo el mismo principio que el cigomático, anclándose en el hueso cigomático del pómulo. Ambos nombres se usan a menudo de forma intercambiable, aunque la literatura técnica distingue ligeramente entre ellos según la longitud del implante y el ángulo de inserción. Lo que debes saber es que ambas variantes resuelven el mismo problema: falta de hueso en el maxilar superior cuando las opciones convencionales no son viables.
Si has sido rechazado en otras clínicas por falta de hueso, esta puede ser la solución. El Dr. Carlos Romero evalúa cada caso con un TAC 3D para determinar con exactitud la viabilidad de esta opción.
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En Clínica Doctores Romero el proceso de implantología sigue un protocolo estructurado, pero flexible: cada paciente tiene su propio calendario. Esto es lo que puedes esperar de forma general.
Todo empieza con una consulta en la que revisamos tu historial clínico completo y realizamos un TAC 3D de la zona. Con esas imágenes se mide la densidad del hueso, la posición de los nervios y senos paranasales, y se planifica la colocación de cada implante con precisión milimétrica.
La primera consulta es gratuita. Puedes llamarnos al 91 471 70 70 o escribirnos por WhatsApp al +34 608 28 81 38 para reservar cita.
La intervención se realiza con anestesia local, igual que un empaste. El procedimiento dura entre 45 minutos y dos horas, dependiendo del número de implantes y la complejidad del caso. No notas dolor durante la cirugía.
El Dr. Carlos Romero utiliza sistemas de implantología Straumann, una de las marcas con mayor respaldo científico del sector. La superficie del implante favorece la osteointegración rápida, lo que influye directamente en la tasa de éxito.
Después de la cirugía, el implante necesita entre 2 y 4 meses para integrarse por completo en el hueso. Durante ese periodo llevas una prótesis provisional para que puedas comer y sonreír con normalidad. No tienes que esperar con un hueco visible en la boca.
Una vez confirmada la osteointegración, se toma una impresión digital de la zona y se fabrica la corona o prótesis definitiva a medida. La corona se fija sobre el implante y el tratamiento queda completado.
En algunos casos seleccionados (como el All-on-4), la prótesis provisional se coloca el mismo día de la cirugía. Puedes consultar los detalles de cada opción en nuestra guía de precios de implantes dentales en Madrid 2026.
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El coste de un implante dental depende de múltiples factores: el número de piezas a sustituir, la necesidad de injertos óseos previos, el tipo de prótesis definitiva y la técnica empleada. Cada caso es diferente, y por eso los precios que encontrarás en nuestro centro se ajustan después de un estudio personalizado.
Como referencia orientativa, estos son los rangos que manejamos en 2026:
Todos los precios incluyen la consulta de diagnóstico, el TAC 3D y el seguimiento postoperatorio. No hay costes ocultos ni sorpresas en la factura final.
Puedes consultar el desglose completo en nuestra página de precios de implantes dentales en Madrid 2026. O si lo prefieres, escríbenos por WhatsApp y te contamos tu caso concreto sin compromiso.
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El Dr. Carlos Romero García lleva más de cuatro décadas ejerciendo la implantología en Madrid. Es endodoncista, periodoncista e implantólogo, una combinación de especialidades que le permite abordar cada caso desde una visión integral: no solo coloca el implante, sino que evalúa y trata el estado del hueso, las encías y las piezas vecinas antes de intervenir.
Con más de 5.000 implantes colocados y una tasa de éxito del 98%, sus números hablan por sí solos. Ese 98% no es una estimación: viene de un seguimiento clínico real de los casos tratados a lo largo de 40 años. El 2% de fracasos se concentra en pacientes con condiciones de riesgo (fumadores prolongados, diabetes avanzada, tratamientos oncológicos previos), no en pacientes con buena salud general.
El Dr. Carlos utiliza implantes Straumann, un sistema suizo con décadas de investigaciones clínicas publicadas. La elección de un sistema concreto no es una cuestión de marca: es una decisión clínica basada en la evidencia disponible, la superficie del implante y la predictibilidad a largo plazo.
Cuando un paciente llega a nuestra consulta con un caso complejo —pérdida ósea severa, necesidades de injertos, tratamientos previos fallidos— esa experiencia se traduce en capacidad de diagnóstico y en un plan de tratamiento realista. El Dr. Carlos te dice lo que se puede hacer, lo que no se puede hacer y qué alternativas tienes en cada situación. Sin adornos, sin promesas imposibles.
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La recuperación de una cirugía de implantes es, en la mayoría de los casos, más leve de lo que los pacientes esperan. Estos son los aspectos clave:
Un implante bien cuidado puede durar toda la vida. La pieza que se puede desgastar o necesitar sustitución con el paso de los años es la corona (la parte visible), no el implante en sí. El titanio no se caria ni se oxida: si la osteointegración se produce correctamente, la fijación es permanente.
El mantenimiento es sencillo: cepillado, hilo dental, revisiones periódicas en la clínica y una limpieza profesional cada 6 o 12 meses. En pacientes con antecedentes de endodoncia o periodontitis, las revisiones pueden ser más frecuentes para vigilar el estado de las encías alrededor del implante.
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Hay tres razones que nos diferencian de la mayoría de clínicas de implantes en Madrid:
Trayectoria probada. Llevamos 81 años atendiendo pacientes en Madrid. Tres generaciones de la misma familia. No somos una franquicia ni una clínica que ha abierto hace cinco años. Esa continuidad significa que miles de pacientes confían en nosotros desde hace décadas, y que seguimos aquí cuando necesitan revisión, ajuste o un nuevo tratamiento.
Experiencia del Dr. Carlos Romero. Más de 40 años de implantología, 5.000 implantes colocados, 98% de éxito. No hay muchos implantólogos en España con esos números. Cuando evalúas opciones para un tratamiento que va a acompañarte el resto de tu vida, esos datos importan.
Transparencia total. Te explicamos el tratamiento, los tiempos, los riesgos y los costes antes de empezar. Sin letra pequeña, sin sorpresas en la factura, sin presiones para que decidas en el momento. Primera consulta gratuita y sin compromiso.
Tenemos dos clínicas en Madrid con valoración 5,0 sobre 5 en Google:
Puedes visitarnos en la que te resulte más cómoda. Ambas cuentan con el mismo equipo médico y el mismo nivel de equipamiento.
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La cirugía se realiza con anestesia local, por lo que no sientes dolor durante el procedimiento. Después de la intervención es normal notar inflamación y molestias leves, similares a las de una extracción dental. Con los analgésicos habituales esos síntomas se controlan sin problema en los primeros días.
Un implante unitario con corona suele completarse entre 3 y 5 meses. El tiempo depende principalmente de la velocidad de osteointegración de tu hueso. En casos de All-on-4 con carga inmediata, puedes salir de la cirugía con una prótesis provisional fija el mismo día.
Depende de la cantidad de hueso perdido. Si el déficit es moderado, se puede resolver con un injerto óseo previo. Si la pérdida es severa, el Dr. Carlos Romero puede valorar implantes cigomáticos o zygomatic, que se anclan en el hueso del pómulo sin necesidad de injertos. Muchos pacientes que fueron rechazados en otras clínicas pueden tratarse con esta técnica.
No hay un límite de edad máximo. El requisito es que el crecimiento óseo haya finalizado, lo que ocurre en torno a los 18 años. Hemos colocado implantes a pacientes de 80 años con resultados excelentes. Lo que determina la viabilidad es la salud general, no la edad.
Un implante se sostiene por sí mismo, anclado en el hueso, sin tocar los dientes vecinos. Un puente convencional se apoya tallando los dientes adyacentes para usarlos como pilares. El implante preserva el hueso y no daña las piezas sanas, mientras que el puente no evita la pérdida ósea bajo el hueco del diente perdido.
Una vez completado el tratamiento y colocada la prótesis definitiva, puedes masticar con la misma fuerza que con tus dientes naturales. Durante las primeras semanas de recuperación hay que evitar alimentos muy duros o pegajosos, pero es una limitación temporal. A largo plazo, la función masticatoria con implantes es completa.
Fumar es el principal factor de riesgo en implantología. Reduce el riego sanguíneo de las encías, retrasa la cicatrización y aumenta la probabilidad de fracaso del implante. No es un motivo automático de exclusión, pero sí un factor que se valora en la planificación. Reducir o dejar de fumar mejora significativamente las probabilidades de éxito.
La tasa de éxito del Dr. Carlos Romero es del 98%. En el pequeño porcentaje de casos en los que el implante no se integra correctamente, se retira y se puede colocar un nuevo implante en la misma zona una vez que el hueso ha cicatrizado. La segunda colocación tiene también un alto porcentaje de éxito.
Sin compromiso. El Dr. Romero evalúa tu caso personalmente, realiza un escáner 3D y te explica todas las opciones. Llevamos más de 81 años transformando sonrisas madrileñas.